No estaba en coma, estaba de parranda

Como todo el mundo, hoy leí la “noticia” de que hace tres años habían descubierto que un hombre que, creían, estaba en coma, no lo estaba en realidad.

Pues vale, sé que hay una cosa llamada “locked-in syndrome” en el que el cuerpo se queda paralizado pero la persona sigue consciente. Sin embargo, me extraña mucho que tardasen 23 años en descubrir que estaba en esta situación, cuando esto es bastante conocido.

Y, claro, la noticia, con el poco detalle que incluía, dejó en el aire un montón preguntas sobre el asunto: ¿cómo nos enteramos ahora de algo que ocurrió hace tres años? ¿Por qué algunos se aferran a esto para decirnos, una vez más, que la ciencia no sirve para nada y los científicos son unos malvados? ¿Por qué no nos dicen por qué tardaron 23 años en descubrir esto? ¿Qué cambió entretanto? ¿Cómo se comunica el hombre? ¿Por qué el doctor que hizo el descubrimiento no quiso hablar con los periódicos?

Hoy vi un vídeo-reportaje sobre este señor, que me ha respondido a muchas de estas preguntas. Está en francés y flamenco, pero eso no es importante. Fijaos bien en las imágenes.

Siempre que nos dicen que alguien está en coma, nos imaginamos a alguien tumbado en una cama, totalmente inmóvil, con los ojos cerrados. Sin embargo, hay un montón de tipos de coma, y de estados en los que se pueden hallar los pacientes. Algunos pueden tener los ojos abiertos, moverse, emitir ruidos y realizar actos reflejos —sin embargo, están totalmente inconscientes. En uno de estos casos, es muy fácil que la familia esté convencida de que el paciente es capaz de reconocerlos, que les sonríe, que intenta hablarles, etc. Es increíble el poder que tenemos de convencernos de lo que queremos creer.

Y claro, en esas circunstancias es muy fácil caer en manos de un charlatán que te dice que es capaz de descubrir que el paciente está consciente utilizando una máquina de su propia invención, y que para mayor alegría conoce a alguien que es capaz de “facilitar” la comunicación con la ayuda de un ordenador (esos ingenios mágicos) y todo esto no es barato, pero seguro que vale la pena hipotecar la casa para volver a hablar con su ser querido, ¿verdad?

Si no habéis visto el vídeo, os recomiendo que lo miréis otra vez, empezando por el segundo 25. Podéis pinchar en este enlace para verlo. Lo que veréis es el ingenioso sistema por el que el hombre se comunica con el mundo exterior: una señora sujeta su mano, y utiliza su dedo (de él) para teclear en un ordenador.

Por si no quedó claro lo que acabo de decir, pongo la foto aquí debajo. Fijaos en cuál de los dos mira al teclado mientras teclea. Pista: no es él.

Foto del hombre con la mujer sujetándole la mano.

Hay gente que tiene muy poca vergüenza.

(Gracias a RinceWind).

Actualización: ¿queréis ver cómo se comunica mientras está dormido?

Otra actualización: Por lo visto, el médico de marras es alguien serio, con una reputación en círculos médicos serios y todo. Lo de usar un “facilitador”, por lo visto, fue idea de la familia. Lo cual me hace preguntarme: ¿qué pasa si el pobre señor realmente está consciente, pero no puede comunicarse por culpa de la “facilitadora”? Estremecedor.