Paseando por Buenos Aires he encontrado otra tienda con el logotipo de la Agencia Tributaria:

(Vean mi historia anterior para el contexto).
Paseando por Buenos Aires he encontrado otra tienda con el logotipo de la Agencia Tributaria:

(Vean mi historia anterior para el contexto).
Caminando por ahí vi una tienda de Abbey Discs, y me llamó la atención su logotipo. En particular, que se parece al de una organización bastante odiada por mucha gente en España:

No se me ha ocurrido entrar a preguntar si tenían muchos (o especialmente pocos) clientes españoles...
Estaba leyendo la web de un consultor (que salió en Slashdot porque publicó un informe —en versión censurada— que escribió acerca de un proyecto fallido), y me acordé del único consejo que, a estas alturas, me siento cualificado para darle a la gente que tenga que comprar sistemas informáticos para la empresa en la que trabaja.
Y este consejo es: antes de comprar nada, consigue todos los manuales (manuales de instalación, del administrador y del usuario), y léelos atentamente (o que los lea tu personal técnico) para ver si realmente el sistema puede hacer todo lo que quieres.
Incluso recomendaría tener una lista detallada de requisitos, y ver si éstos figuran en el manual.
Claro que si lo que compras no es un producto comercial ya hecho, sino un nuevo desarrollo, esto de conseguir los manuales no es posible... a menos que los primeros entregables del proyecto sean, precisamente, borradores de los manuales, que se pueden usar para delimitar los requisitos, casos de uso, y comenzar a definir el diseño del sistema :)
Reconozco que no son palabras de mucha sabiduría, pero si consigo ahorrarle un disgusto a alguien, ya habrán valido de algo.
Esta es una captura (ligeramente editada, para que quepa en la columna) de una tienda online. ¿Soy el único al que le da la impresión de que quieren hacerme pagar 50 euros más IVA por un producto agotado?

Por si no estaban prestando atención a las cosas supermegahiperimportantes que ocurren en Madrid (que es el centro del universo, por lo que todo lo que ocurre allí nos debería interesar a todos los españoles, si sabemos lo que es bueno), delante del Museo Thyssen quieren hacer unas obras en la calle.
Por lo que sé, según la baronesa Thyssen, van a talar 27.593.192 árboles (plátanos de más de 92.394 años cada uno, plantados por el tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-...-tatarabuelo de Carlos III en persona) y van a poner un sistema de autopistas en tres niveles de 5 carriles en cada sentido.
Según los arquitectos responsables de la obra sólo van a cambiar las tapas de las alcantarillas y a ponerle una reja a un árbol para que no trepen los gatos.
Gallardón sigue buscando el tesoro, entretanto.
Parece que ahora vienen los mapas de España en Google Maps. De hecho, no sólo de España, sino de gran parte de Europa.

Además, han comprado más fotografías, por lo que más partes de España se pueden ver a alta resolución. Por ejemplo, ahora sale mi barrio, en Santiago.
Qué bonito :’)
Hoy, viendo Dilbert, advertí una diferencia entre la tira en español de hoy y la versión original en inglés.

© Scott Adams, Inc.
Enlace a la tira, pero dejará de funcionar dentro de un mes.

Visto en IRC, publicado en el weblog de Ploum.
La web de la SGAE tenía un formulario de contacto. En él había una lista de palabras “prohibidas”; si aparecía una de ellas en el mensaje, éste no se enviaba (supongo). En esta lista aparecía la palabra “Linux”.
Sin embargo, después de que esto saliera incluso en la web de “El Mundo”, este formulario de contacto ha desaparecido y se ha sustituido por una página que nos informa de que «el servicio de atención al cliente está temporalmente deshabilitado».
Y yo me pregunto: ¿qué cliente? ¿Tal vez la “persona que está bajo la protección o tutela de otra”?
Actualización: La SGAE denunciará a todas las webs en las que se insulte a sus directivos (Telecinco). Se ve que creen que estas cosas mejorarán su imagen. Supongo que pedirles que dejen de putear a la gente es pedirles demasiado...
No salen a la venta hasta el año que viene, pero ya han llegado a algunas tiendas, que falta menos de una semana. Casualmente, y de forma absolutamente inintencionada, a alguien que trabaja en alguna de esas tiendas y que había leído mis anteriores historias acerca de la baraja española se le ha perdido uno de estos paquetes en mi bolsillo, y a mi se me ha perdido algo de mi dinero en su caja registradora... ;-)
Observen atentamente esta foto de un paquete de naipes sin desprecintar:

Oh, sí. 44 cartas, en lugar de 40. ¿A que no adivinan cuáles son las cartas extra?

Son cuatro cartas "0" (cero), correspondientes a los cuatro palos (se distinguen por el marco negro). No parece mucha cosa, pero imagínense las posibilidades en su juego favorito. Además, si al final no les gusta lo de las cartas extra, siempre pueden guardarlas para utilizarlas si se pierde alguna otra carta :-)